viernes, 20 de marzo de 2009

El viejo y el joven

Estaba un viejito sentado en un banco de una plaza, cuando un muchacho
se sienta a su lado con los pelos tiesos y teñidos de azul, rojo,
amarillo y verde. El viejo se queda mirándolo un rato, atónito; hasta
que el chaval le dice:

- Qué pasa gilipollas? ¿Qué miras con esa cara, nunca has hecho una
locura en tu vida ?

A lo que el viejo, sin exaltarse, le contesta:

- Sí, una vez me emborraché y me follé a un loro... Y justamente me
preguntaba... No serás mi hijo?

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